A mitad de camino

By Bruno Philippi

Todo indica que el camino que hemos emprendido los chilenos con la democracia y el libre mercado es la senda correcta para avanzar al desarrollo y terminar con la pobreza. Hemos aprendido que con creatividad e imaginación es posible aprovechar las naturales fuerzas que ofrece el mercado para ayudar a resolver en forma más eficiente muchas de nuestras necesidades, como educación, vivienda, infraestructura y salud.

Esta ruta nos ha permitido llegar más lejos que nunca y aspirar a seguir así. La pregunta ahora es a qué paso debemos caminar, qué recursos llevar en nuestra mochila para que el camino sea leve y qué brújula utilizar cuando la bruma o el pantano confunda nuestros pasos. ¿Qué podemos hacer para no quedarnos a mitad de camino?

La globalización le ha dado una nueva estructura al mundo, una integración económica creciente, mayor fluidez en el movimiento de las personas y sus conocimientos. Los chilenos, mediante acuerdos con las principales economías del mundo, le hemos dado un resuelto “sí” a la integración. Pero para que este “sí” no sea un gesto sin respaldo, es esencial tener algo que decir en las transformaciones científicas y tecnológicas que son el motor de la globalización.

Si bien éste ha sido un tema de preocupación recurrente entre políticos y líderes de opinión, preocuparnos de algo no es lo mismo que resolverlo. No tenemos una clara conciencia de que invertir en desarrollo científico y tecnológico es clave para nuestra sociedad en el mundo globalizado. Y no es fácil, ya que implica un cambio cultural profundo.

En estos tiempos, la actitud hacia el conocimiento científico define, en buena medida, el sistema de valores de una sociedad. Y en este aspecto aún tenemos una enorme debilidad. Una debilidad que no tiene por qué ser una fatalidad. Chile tiene hoy, quizás, más científicos y técnicos especializados que nunca. Ellos, con esfuerzo y dedicación, desarrollan sus disciplinas con el alto nivel de calidad que impone la comunidad científica internacional. Pero esto no está bien reconocido en los recursos que, como sociedad, asignamos a estas actividades. Contamos con limitados fondos
concursables, que son, en último término, las fuentes principales de sustento para estos fines. Necesitamos otras provisiones para seguir andando, como un mayor incentivo en la forma de exenciones tributarias, para que los emprendedores estén dispuestos a destinar mayores recursos y esfuerzos a la riesgosa actividad de investigación y desarrollo.

La globalización y los TLC nos permiten acceder a grandes mercados; la capacidad profesional nos asegura el recurso humano, y la estabilidad en las reglas del juego proporciona el marco que requieren las inversiones de largo plazo que implican las actividades tecnológicas productivas. Pero es un camino en dos sentidos: si no podemos competir, otros ocuparán ese espacio, incluyendo el abastecimiento de nuestros mercados.

Al tiempo que nuestros productos y servicios se abren, debemos incentivar que el mundo de la investigación y la industria tecnológica se establezca en Chile. Para ello, deberíamos generar condiciones que faciliten el flujo de personas ligadas a empresas productivas y de servicio, así como del mundo académico y de la investigación. También me parece fundamental atraer nuevas industrias asociadas a la fabricación de productos de alta tecnología, que no sólo generan empleo especializado, sino que entrenan a personas que aprenden a trabajar en medios que exigen alta calidad.

El desarrollo de una industria masiva de alta tecnología es fundamental para sustentar una educación superior especializada que tenga sentido, ya que sus necesidades proporcionan la motivación para estimular la creatividad, capacidad e innovación en la generación de ideas. El establecimiento en Chile de empresas de alta tecnología significaría el surgimiento de una enorme gama de industrias tecnológicas de apoyo. Mientras recién iniciamos las discusiones en torno a algunos de estos temas, el mundo sigue avanzando y los capitales, las ideas y las personas fluyen hacia donde perciben mejores condiciones para su crecimiento. Cuando ya estemos listos para querer participar, quizás sea demasiado tarde o mucho más costoso.

Anuncios

Comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s